SI ERES DE LAS PERSONAS QUE BABEAN CUANDO DUERMES, PRESTA MUCHA ATENCIÓN A LO QUE SIGNIFICA ESTO PARA TU SALUD.

Es común cuando nos preguntan si salivamos mientras dormimos, neguemos esa posibilidad por temor a sentirnos avergonzados ante los demás. No obstante, no hay motivo para la vergüenza, ya que la salivación durante el sueño puede ser un indicativo de un estado de salud positivo.

Aunque para muchos pueda resultar incómodo admitir que se despiertan con la almohada húmeda de saliva, este fenómeno no debería generar vergüenza. Al contrario, según un estudio liderado por Jorge Abel Salinas, un experto en sueño, salivar durante el sueño está asociado a un descanso profundo y reparador, lo cual es señal de buena salud.

En palabras del especialista, durante el sueño profundo, la mayoría de las funciones cerebrales se desconectan, incluido el reflejo de tragar saliva. Por lo tanto, la saliva puede escapar de la boca, dando lugar al fenómeno conocido como salivación nocturna. Este proceso se considera como un indicador positivo para la calidad del sueño.

Jorge Abel Salinas destaca que la salivación durante el sueño puede interpretarse como un signo de buena salud, ya que se asocia con beneficios como la reducción de la depresión, la protección del corazón, la mejora de la memoria y el fortalecimiento del sistema inmunológico.

Es importante mencionar que la salivación durante el sueño no debería generar vergüenza, pues es un fenómeno natural que todos hemos experimentado en algún momento. La clave es asegurarse de tener una respiración adecuada y descartar problemas como la apnea del sueño, según añadió el especialista.

En su investigación, Jorge Abel Salinas recomienda adoptar buenos hábitos de sueño, como dormir de 6 a 8 horas, evitar acostarse después de las 10 pm, mantenerse bien hidratado y seguir una alimentación saludable. Estos hábitos contribuyen a garantizar un sueño beneficioso para la salud.

Aunque en casos excepcionales, la salivación excesiva durante el sueño podría ser síntoma de trastornos subyacentes como la apnea del sueño, la enfermedad de Parkinson o la esclerosis lateral amiotrófica. En tales situaciones, podrían presentarse otros síntomas como ronquidos, somnolencia diurna, dificultad para tragar o debilidad muscular. En resumen, si la salivación nocturna no causa molestias ni otros síntomas, generalmente no hay motivo de preocupación. Sin embargo, si persiste o se acompaña de otros síntomas, se recomienda consultar a un profesional de la salud para descartar problemas subyacentes.

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